SHEMEKIA COPELAND – America’s Child

Tras tres años de ausencia, Shemekia Copeland vuelve a la pista con America’s Child. Es difícil discutirle ahora mismo el trono de Reina del Blues. Eso sí, se lo haga ganado. Tiene una base firme de fieles, a base de cantar con auténtica pasión, sin dejarse nada en el tintero, y letras honestas que te llegan al corazón.

America’s Child salió el 3 de agosto de 2018, de la mano de Alligator Records. Siendo la Reina del Blues, ha llamado a unos cuantos súbditos, y hacen que este disco suene de lujo. Steve Cropper, John Prine, Emmylou Harris o Rhiannon Giddens aportan su granito de arena.

Shemekia CopelandSi por algo se caracterizan los discos de Shemekia Copeland es porque no hace prisioneros. Si empieza un buen disco, lo empieza por todo lo alto. Una linea de bajo potente y un lick crujiente de guitarra son todo lo que necesita Ain’t Got Time To Hate para subirnos a bordo. Copeland habla desde la verdad, hermanos, con una voz que predica desde el púlpito. No tenemos tiempo para el odio. La vida es corta, sé fuerte, sé listo. No tenemos tiempo para el odio. Es un tema tan bueno, que el mismo Bonamassa lo ha incluido (en pleno agosto, lo sabemos) en su lista de los 10 mejores temas de 2018. No es que la palabra de Joe sea palabra de Dios, pero…

Se nota en los dos temas siguientes la mano de Mary Gauthier en su composición. Americans, un shuffle de Nueva Orleans, relajado. Una enumeración de la diversidad de personas que hay en los Estados Unidos de América. Imitadores de Elvis, reinas de la belleza sureñas y rockeros que empujan carritos de bebes. Un mensaje de unidad en tiempos de un país dividido.  Would You Take My Blood entra en tonos más oscuros, hablando de los enfrentamientos raciales, sexistas y, en general, el odio. Un tema con guitarras que parecen pelear entre ellas y se juntan para un coro.

Shemekia CopelandA diferencia de sus anteriores discos, America’s Child entra en la Americana y el Country. No va solo de la mano del Blues. La Reina del Blues es consciente, de que todo crece y se expande. También el Blues. De la mano de John Prine, Great Rain, es un tema relajado, que se mece y se desgrana en un solo de guitarra elegante.

El segundo tema de Mary Gauthier es Smoked Ham and Peaches, que lleva la firma de la cantautora sirve de encuentro entre el lejano oeste y el blues. Un banjo y un slide juegan el uno con el otro, y demuestran que no están tan alejados el uno del otro. Entrando en un bar de country, con su banda y todo, tenemos The Wrong Idea. Un shuffle para echar atrás pretendientes empalagosos. Con una guitarra divertida y atrevida, Shemekia Copeland le pide al pretendiente que le deje tranquila.

Promised Myself es un tema mágico. Una canción lenta, arropada por un teclado, original de Johnny Copeland, el padre de Shemekia Copeland. La guitarra de Steve Cropper es elegante, sutil y siempre, maldito Steve Cropper, siempre, siempre, siempre en el sitio correcto. Ni una nota de más ni de menos. En este tema la voz de Shemekia recuerda a Ottis Reding, por su estilo elegante y lleno de emoción.

In The Blood Of The Blues acelera suavemente, mientras Shemekia Copeland canta acerca del dolor de los reyes africanos que recogían algodón y fueron esclavizados. Such a Pretty Flame es más sutil, con toques tropicales pero oscuros. La voz de la cantante te hechiza en una noche oscura y crece con el twang de la guitarra. One I Love tiene un riff de guitarra molón y que te llena de buen rollo. Un tema acerca de la libertad en el amor.

Shemekia Copeland

I’m Not Like Everybody Else es una proclamación de principios. La voz de Shemekia Copeland crece y se expande, quiere ser distinta y, escuchando este disco, desde luego que lo es. Go To Sleep Little Baby es un tema a capella, en su mayoría. Poco a poco vamos cayendo hipnotizados por la cantante y nos quedamos dormidos, tal y como nos pide.

Shemekia Copeland tiene una fórmula que le funciona. Habla de lo que quiere hablar, suena como quiere sonar y nadie tiene la fuerza para hacerla cambiar de dirección. Dicen que está llamada a ganar muchos premios con este disco, pero a mi lo que me importa es que abraza, poco a poco, la mezcla que es El Blues Que Viene.

Te la recomiendo si te gusta… Janiva Magness.

Si sólo tienes 10 minutos

  • We Ain’t Got Time For Hate
  • Great Rain
  • Promised Myself

El hit:

  • We Ain’t Got Time For Hate (pero a falta de pan, buenas son tortas, así que os dejo con Such a Pretty Flame)

Escrito por J