ROBERT JON & THE WRECK – Take Me Higher

Robert Jon & The Wreck han vuelto, con su ritmo, su blues rock sureño y su ambiente festivo. Nos encanta, porque echábamos de menos todo el buen rollo que traen, y la capacidad para ponernos de buen humor en un par de cortes.

Robert Jon & The WreckNo son la banda con los solos de Los Eagles, ni tienen la voz de Chris Stapleton, ni las armonías de los Allman Brothers. ¿Sabes por qué? Porque no lo necesitan. Vienen con una caravana de buen ambiente y de fiesta. Si algún día hago una barbacoa, con un toro giratorio y budweisers para todos, ellos son los que sonarán.

Es su quinto disco en cinco años (¡toma ya!) y siguen sonando frescos, ni cansados ni usados. Ellos son Robert Jon Burrison a la voz y la guitarra, Andrew Espantman a la batería, Steve Maggiora a las teclas y más voces, Henry James a la guitarra solista y Warren Murrel al bajo. Producidos por Jeff Frickman y grabado en los estudios de Sonic Groove en California. Una combinación que ha ido tenido sus cambios, pero que sigue manteniendo el espíritu: música alegre que apunta al corazón. Robert Jon & The Wreck quieren hacerte bailar, quieren hacer que te emociones, que sientas. Y lo consiguen.

El single y tema con el que abren el disco es Take Me Higher, probablemente uno de los meores temas que han hecho. Una entrada triunfal, llena de rock y buen rollo, a la par que algún que otro break molón. Robert Jon & The Wreck crujen de gusto y la voz de Robert Jon llega mucho más arriba y hasta el fondo de lo que esperábamos. Un buen solo de guitarra que te conduce a la música perfecta para pasarlo bien. Going Down sigue el mismo espíritu: música festiva, optimista y un sonido redondo, molón, seductor y que te envuelve hasta hacerte perder en sus ritmos.

Makes Me Wanna Yell no baja el ritmo, es un rock de bareto de carretera, convincente y perfecto para unos coros de borrachos. ¿Qué no? Ya verás. Seguro que te hacen gritar de gusto. Goodbye Baby quizás baja el ritmo, aunque entra con un buen slide. Una canción de despedida a una mujer que, seguro, no fue buena con Robert Jon. Adiós nena, nada compensa por lo que me has hecho pasar, y no tengo que aguantar esta mierda de ti. Solo faltaba decirle que tuviese cuidado con que la puerta no le diese en el culo.

Robert Jon & The WreckSomething To Remember Me By tiene un toque funkyoso, gracias a los teclados. (madre mía, los teclados, se habla poco de ellos, pero es que el amigo Maggiora lo hace de vicio). Hay un gran groove, con un riff estupendo, uno coros muy divertidos y una base rítmica que lo aguanta todo. Casi hasta la pelea de la que parece que habla Robert Jon; como la sección intermedia entre el teclado y la guitarra solista. De verdad que es un momentazo.

Quizás necesites un momento un poco más… emotivo. No te preocupes. Coming Home es un tema evocador, donde Robert Jon habla de que vuelve a casa, tras tanta gira y tanto viaje, a medida que el tema va creciendo y explota. Casi haciendo que te salga una lagrimilla. Por supuesto que no a mí, es que se me ha metido un bicho. Brillan, te atrapan y te emocionan.

Cannonball es un tema diferente. Arranca al estilo de los Gov’ Mule más oscuros. Recordando al oeste más crudo, donde una serpiente puede morderte el culo tras cualquier piedra. De repente, el ritmo se acelera, como si hubieses encontrado una autopista, y todo tuviese sentido. Las guitarras se entrelazan y envuelven. Haceros un poco así en el ojo, que se os ha metido un poco de las jams de blues rock latino de Santana. Cuando están llegando al apogeo, justo a punto del orgasmo, la cosa baja, y el teclado de los Doors aparece en tu puerta, junto con unos solos maravillosos, desgranados en una Gibson SG. Cuando crees que esto ya se acaba, Robert Jon & The Wreck vuelve a la casilla de inicio. Son unos maestros en este tipo de temas instrumentales. Ojalá hiciesen más.

Robert Jon & The Wreck

Red, White & Blood es un tema puramente americano. El título es un guiño a los colores de la bandera estadounidense y una protesta política en sí misma. Pero sin renunciar ni un ápice a la americanidad de su sonido.

Son sólo 8 temas, sí. Pero creo que es mejor así. Temas auténticos, de una banda auténtica. Si quieres pasar un buen rato, estos son tus chicos.

Te los recomiendo si te gustan… The Black Crowes, Santana y Gov’ Mule.

Si sólo tienes 10 minutos:

  • Take Me Higher
  • Something To Remember Me By
  • Cannonball

El hit:

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