KENNY WAYNE SHEPHERD – Lay It On Down

Imagino que la mayoría de las reviews de Lay It On Down, el último álbum de Kenny Wayne Shepherd, deben hablar del trabajo más maduro del chavalito de Louisiana. Pero ¿de qué demonios estamos hablando cuando decimos “el trabajo más maduro”?

En mi caso, cada vez que KWS anunciaba que estaba trabajando en un nuevo álbum, confieso que siempre he esperado que fuese uno como Trouble Is un disco que traiga un blues joven, atrevido, con solos StevieRayVaughianos, y que repitan una y otra vez esa combinación de Stratocaster y Fender ’65 Twin Reissue que le hizo famoso. Por desgracia, llevaba ya unos cuantos años de decepción en decepción. Para qué mentiros.

Kenny Wayne Shepherd y Jimmie Vaughan

Aquí Kenny, con un amigo.

Pero amigos, con Lay It on Down, sí que me atrevo a decir que Kenny Wayne Shepherd ha dado en el clavo. Pero sin necesidad de repetir lo que nos dejó alucinando en Trouble Is… Sí se puede decir que es un disco redondo, en muchísimos sentidos.

En primer lugar, las canciones. Aún teniendo de todo, baladas, country-blues, blues de Chicago o rock and rolls, es un disco sólido como una catedral. Se puede escuchar de principio a fin, sin necesidad de saltarte ninguna canción por repetitiva, por pesada o por exceso de milnoteo, como sucede en otros artistas contemporáneos (¿eh, Joe?). Tampoco tienes la terrible sensación de que esa melodía o ese riff ya lo has oído antes, sino que resulta fresco y a la vez un disco trabajado. En definitiva, 45 minutos que se te hacen muy muy cortos.

La gran sorpresa del disco es la voz de KWS, que empieza a estar a la altura de su trabajo como guitarrista. No voy a negar que la presencia de Noah Hunt en muchas canciones ofrece la fuerza que a Kenny le falta, pero todos los que hayamos seguido la trayectoria del guitarrista, estaremos de acuerdo en que nunca ha cantado como en este disco, y eso hay que celebrarlo.

Kenny Wayne Shepherd

KWS con la guitarra tuneada

Baby got gone es estupenda para abrir el disco, un riff atractivo y una banda que le respalda a lo grande. Diamonds & Gold, que debería haber sido la bandera del disco, por la sección de vientos que te deja con ganas de más y un Kenny Wayne Shepherd magistral a la guitarra y a la voz. Ambas canciones consiguen llevarte de paseo por la soleada Nueva Orleans en uno de esos coches que tanto le gustan a Kenny, y que no deja de enseñar en sus redes sociales. Por cierto, menudo garaje tiene el mozo.

Sin embargo, en un acto de sorpresiva adultez, KWS ha decidido que el sencillo del disco sea Nothing But the Night, un tema más sobrio, en el que la guitarra tiene mucho menos papel, y en el que él no canta. Es precisamente en el momento en que KWS trabaja al servicio de la canción, y es capaz de dar un paso atrás en su protagonismo, cuando saca lo mejor de si mismo, y es capaz de hacer un tema redondo. Si antes hablábamos de pasear bajo el sol, Nothing But the Night despierta al animal nocturno que todos llevamos dentro, y le conmina a dejarse llevar por las calles oscuras de la ciudad.

Acto seguido, Lay It on Down, la balada acústica del álbum, que además le da título. Afortunadamente para todos, con los temas lentos, KWS ha demostrado una gran capacidad de trabajo en el LP y no quedarse en lo primero que encuentra. Además, un detalle muy de agradecer es que ni Lay It on Down, ni Hard Lesson Learned, el tema con influencias del country blues de Nashville, son un intento de repetir el éxito que supuso Blue on Black.

Kenny Wayne Shepherd

La intensidad de KWS, siempre queda fuera de toda duda.

Mención especial para Louisiana Rain, probablemente el tema más personal y emocional de todos, (donde he vivido y a donde me dirijo, a todo lo que he perdido y que he encontrado, a lo que me aferro ahora, es la lluvia de Luisiana) y que consigue hasta que salga la lagrimita, sin necesidad de solo final épico.

El resto de las canciones no desmerecen para nada la calidad de los temas principales del álbum. Especialmente, de las que aparentemente funcionarían como canciones de relleno, me quedo con She’s $$$, para el mí, el tema cerveza del disco. El tema perfecto para abrir una Sierra Nevada y disfrutar del día.

Aunque haya empezado hablando de un topicazo y un lugar tan común como “el trabajo más maduro de un artista”, no se puede negar que hemos esperado mucho para ver a Kenny Wayne Shepherd hacer un disco como este. Un disco a la altura de lo que se espera de él como guitarrista y, ante todo, como músico. Para mí, de lo mejorcito de 2017.

No lo dudes, cómpralo y disfrútalo.

Si sólo tienes 10 minutos:

  • Baby Got Gone
  • Diamongs & Gold
  • Lousiana Rain

El temazo:

Dónde encontrar a Kenny Wayne Shepherd.

¡O en tu tienda de discos más cercana!

Escrito por J