GARY CLARK JR. – This Land

Hay pocos músicos que estén marcando el ritmo en El Blues Que Viene. Gary Clark Jr. es uno de ellos.

Así que sí. Hubo fuegos artificiales cuando publicó su tercer y esperadísimo trabajo de estudio: This Land. Con este disco, Gary Clark Jr. define la dirección en la que quiere ir. 17 cortes en los que se mezcla lo antiguo, lo moderno, el blues, el hip-hop y tantas cosas que hay por en medio y a los lados. Puedes oír a Prince, punk, y, sin embargo, no es un trabajo que suene a batiburrillo. Tiene orden, y un propósito. This Land es tanto un estado mental como un disco. Mucho más que guitarras y una banda.

Una banda que no deja de ser la que suele acompañar a Gary Clark Jr. Brannen Temple a la batería y Mike Elizondo al bajo. Pero siguiendo la estela de Prince, o del artista anteriormente conocido como Prince, o bueno, el signo ese raro, Gary ha tocado el bajo, teclado, elementos de percusión programada y coros con su falsetto. Un hombre al timón de su barco.

Un barco que suelta amarras con This Land. Y suelta amarras causando una buena tempestad. Los sonidos de teclado vintage cambian el concepto de disco de blues, está claro. Un ritmo de reggae de fondo, y Gary Clark Jr hablando de no dejarse dominar por la tradición. No solo eso, sino que, además, no tiene miedo a hablar de política, del racismo que sufre la gente negra en los USA y de la pobreza que se expande por el país de las barras y las estrellas. Hay rabia (que te jodan, soy un hijo de américa, esta tierra es mía) y sonidos que te arrancan sentimientos de debajo de la ropa. What About Us es un poco más alegre, pero la tónica se mantiene. Cambios, revolución, y los barrios más pobres hablando alto y claro. ¿Qué hay de nosotros? La guitarra se mantiene persistente y el ritmo avanza como una manifestación, a paso animado y ligero.

El viaje es hacia tonos más relajados, con I Got My Eyes On You, un tema de R&B con pinceladas de blues. Amor, pasión, sonidos espesos y una voz de Gary Clark Jr. estupenda, rica y llena de matices. La guitarra es hermosa y sin excesos, aunque al final del tema se desboca como se espera de ella.  I Walk Alone también juega en esta liga diferente. Tontea con un tono a caballo entre el R&B y el rock, y el falsete empieza a recordar a ese artista que no puede ser nombrado.

Por su parte, Feeling Like A Million es un tema de corte diferente. Alegre, incluso un tema festivo, gracias a su groove de reggae que se convierte en un rock sólido a lo largo del tema. Esto es probablemente gracias al riff, sucio y persistente. Por su parte, los licks de guitarra están diseminados con muy buen gusto. Contrasta con Gotta Get Into Something, que nos lleva de golpe al punk británico, sonidos saltarines y guitarras persistentes. Un sonido que aparece fresco en este disco y que llama la atención como una cresta en un concierto de blues. Cuando la cresta desaparece, la guitarra de Gary Clark Jr. suena de vuelta. Es la señal para que Got To Get Up aparezca. Junto a ese vibrato sucio y los vientos que marcan la melodía, se construye un tema enormemente urbano y popular, sobre la base de un groove de pistas de baloncesto de cemento.

Feed The Babies es, probablemente, la manera que hubiese tenido Marvin Gaye de hablar de que en este mundo falta amor. Y no se hubiese equivocado: soul y groove. De nuevo, la voz de Gary Clark Jr. está a la altura de la situación. Pequeños vibratos de guitarra adornan el tema y lo conducen hacia el estribillo. La fórmula se repite en The Guitar Man. Sin embargo, Pearl Cadillac es el tema donde Gary más me recuerda (y a muchos otros) a Prince. Un tema dulce y a la vez profundo. Un padre que se va de casa a trabajar en la carretera. Un hijo que ahora descubre lo doloroso que era. Es una canción poderosa, que consiguen hacer sonar fácil.

Don’t Wait Till Tomorrow es, probablemente, el tema más complejo del disco. Por un lado, tienes una guitarra sencillísima. Por el otro un loop que marca el ritmo de la canción. Junto a ello, el tema clásico del amor y el desamor: negar la infidelidad, pedir perdón. El tema estalla en una percusión que sale de ningún sitio, y la guitarra, increíblemente, está a gusto en los solos. Hay que oírlo para dares cuenta del enorme nivel de composición que requiere esta canción.

En a otra punta del espectro está Dirty Dishes Blues, un blues tradicional. De guitarra y porche, con su turnaround de rigor. A lo mejor con un tema así, piensa Gary Clark Jr., con un tema así por disco, consigue que los críticos no se le echen a la garganta. Que les jodan a los críticos Gary, que nos jodan a todos. Highway 71, es un bonus track instrumental. Vuelve el reggae, el bajo y las percusiones electrónicas. La guitarra lleva la voz cantante y demuestra que, si no hace más solos, es porque a Gary Clark Jr. no le da la gana. Como todo el disco, vamos.

This Land es mucho más que un disco. Es una declaración de principios. Es un punto de vista político. Una historia de la vida. Lo que ha salido de la cabeza de Gary Clark Jr. Explora los límites del blues, se da un garbeo más allá de ellos, y vuelve intacto. ¿Qué más le puedes pedir a un disco?

Te lo recomiendo si te gusta… Prince, Albert King y Fantastic Negrito.

El éxito: What About Us

Si solo tienes 10 minutos:

– This Land

– What About Us

– Pearl Cadillac

El hit:

Escrito por J